Rodolfo Martín Villa, fascista impune.

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Es inútil buscar pruebas de la connivencia dolosa de una parte significativa de la magistratura y las instituciones judiciales españolas, no ya con el gobierno del PP, que también, sino con el franquismo y sus supervivientes, torturadores o encubridores y alentadores de crímenes relacionados con la represión policial y las cloacas del Estado. Digo que es inútil porque ellos mismos las suministran a diario.
Ahora mismo, la fiscalía que se ocupa de los exhortos que llegan desde la Argentina relacionados con la querella contra el franquismo, en su grosero intento de proteger no ya a Billy el Niño, un repugnante criminal, sino a su encubridor y a quien le condecoró por los servicios prestados que van apareciendo a la luz: Rodolfo Martín Villa, plenamente consciente de las actividades del policía, de ese y de otros policías, como la inmensa mayoría de la magistratura de la época ante la que se denunciaban en vano malos tratos y torturas. En cualquier otro país, el fascista Rodolfo Martín Villa, en lugar de enriquecerse en los pliegues del Estado, estaría en la cárcel. Aquí, no. No dejarles en paz es una cuestión de conciencia.

Franco, presente.

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El Gobierno del PP se niega a retirar la calificación de Generalísimo aplicada al general Franco, militar golpista y dictador filo fascista, en un museo público, sostenido con dinero público; y lo hace por tradición, esto es, por mantener las tradiciones. No es que suene a burla, sino que lo es. Una más. A la ciudadanía. O mejor dicho, a esa parte de la ciudadanía que aborrece todo lo relacionado con la dictadura, sus protagonistas y su origen criminal de julio de 1936, todo lo que el Partido Popular se niega, por tradición ya, a condenar. Está visto que quienes están en el gobierno sienten que representan a esa otra parte de la ciudadanía que no ha perdido ni de lejos su nostalgia del franquismo, al revés, manifestar esa nostalgia es un signo de distinción social y de identidad política.

Por el mismo motivo, por el prurito de conservar las tradiciones, Iñarritu, diputado de Amaiur, ha formulado una genial pregunta al gobierno solicitando se le diga si se le puede llamar de manera oficial al dictador Paca la Culona, como le llamaban no sus enemigos o adversarios políticos, sino sus compañeros de armas, que le despreciaban. Esperamos con ansia la respuesta.

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La hija de Paca la Culona, el dictador autoritario, fundador de esa mamarrachada que todavía dura llamada nacional catolicismo, acaba de pedir la intervención militar en Catalunya para atajar el deseo independentista, siempre llamado de manera alarmista secesionista, y lo ha hecho desde la palestra de la Fundación Francisco Franco, generosamente subvencionada por las instituciones y el gobierno, sin que éste se haya dado siquiera por enterado.

En RTVE han calificado de Caudillo al dictador (en el año 2013), y no pasa nada. Dicen que no es algo tendencioso, sino una forma “aséptica” de hablar de un personaje histórico. ¿Aséptico para quién? ¿No tendencioso? Lo mismo. Pero no hay que extrañarse porque quien ignora que esa televisión no es un medio de comunicación, sino un órgano de propaganda del régimen, es porque quiere. Quien habla de Caudillo sabe a qué parroquia se dirige y qué aplauso quiere recoger.

always-francoY por seguir con las tradiciones, el Gobierno del Partido Popular se ha negado a endurecer las penas por enaltecimiento del franquismo, de modo que puedes cantar en público y en ceremonias públicas, como hacen sus afiliados, himnos fascistas, exhibir banderas ídem, con casi completa impunidad, mientras una pintada radical e independentista puede costarte años de cárcel y la exhibición de una bandera legal, como es la ikurriña, una persecución judicial por alteración del orden público, como está sucediendo en Pamplona, donde el pánfilo del alcalde busca la confrontación social, azuzando a su policía para reventar fiestas populares.

Si algo tengo seguro es que gracias a la continuada actuación de un gobierno policiaco y autoritario, el estado de frustración, de agravio, de despojo y de resentimiento sociales, crece, aunque no tenga todavía una salida abocada al cambio. Es lo que sucede cuando en vez de gobernado, el ciudadano se siente casi desposeído de esta condición y colocado en la de sometido, expoliado y burlado sin descanso. Ya sé que lo he escrito muchas veces, pero a ratos ni yo mismo soy consciente de esa aberración política que marca el nivel de deterioro de una democracia y la coloca en los niveles de la sociedad estamental y jerarquía propia de la oligarquía, la plutocracia o la aristocracia, todo lo contrario de lo que debía ser el gobierno popular -etimológicamente… pero qué importa-.

Sea como fuere, Franco está presente, lo mismo que Primo de Rivera y otras figuras de la derecha golpista y del nacional catolicismo. Cargos públicos en activo, amparados por las urnas y por una actitud de laxitud oficial que favorece la impunidad, defienden no ya su memoria, sino sus actuaciones concretas, incluidos los asesinatos. La Ley de Memoria Histórica, amén de insuficiente, solo se ha cumplido a medias, a regañadientes o se ha burlado con trapacerías, como ha hecho la pícara Barcina en Pamplona. Y en esas seguimos. Basta repasar o coleccionar noticias de hemeroteca, algo que no hacemos porque nos va faltando memoria y estómago.

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En La Rioja abundan los ¡Presente! de José Antonio Primo de Rivera, incluso en el Monasterio de San Millán de la Cogolla (muro norte), industria cultural de la orden de los Agustinos Recoletos, que a buen seguro contará con exenciones y subvenciones ministeriales, asuntos estos en los que, salvo IU, ningún partido quiere reconsiderar, como si la consecución de un estado de verdad laico no fuera con ellos, al revés, la mayoría parece vivir tan ricamente en un estado cuya dependencia de la iglesia es manifiesta, aunque no practique esa religión.

Se puede argumentar que todo esto es historia, pero no es solo historia, es una manera de entender el presente, de imponer un presente en el que la memoria de aquella historia, en su lado más oscuro, sea un motivo de devoción histórica y de identidad política… y por obligación.

En este ambiente, poco o nada de raro tiene que los fiscales progresistas, no nosotros, los fiscales progresistas, acusen a la magistratura española de trapacería en el caso de la querella emprendida en la Argentina contra el franquismo. Los jueces no aplican medidas que en otros casos aplicarían, porque están obligados a ello, como es la inmediata detención de los acusados de torturas. Eso al margen de las mentiras graves, como es la de que el Gobierno español persigue los crímenes del franquismo, y la obstaculización sistemática de la justicia usando chicanas procesales, argucias de mala traza.

Tampoco nos debe extrañar que el Ministerio de Asuntos Exteriores haya pedido a seis observadores internacionales que habían venido a comprobar el alcance del derecho a manifestación en España, que se vayan del país. Detrás irán los periodistas cuyo trabajo ya quiso impedir, y en parte impidió, la Cifuentes el otoño pasado. El régimen, como en el franquismo, está blindado, cada día más, con medidas policiales, a golpe de las cuales se somete a la ciudadanía. Palo y recortes sociales… progreso.

Artículo publicado en los periódicos del Grupo Noticias el 29.9.2013

Fama y popularidad

M80PANERO_2--644x362«A Leopoldo María Panero su condición de poeta maldito y marginado le ha generado fama y popularidad»… el pie de foto del diario ABC para ilustrar un artículo sobre la obra reunida del poeta, lo dice todo. Me caiga mejor o peor el Panero sobreviviente, todavía, a su propia estirpe, el titular del periódico es baboso, una vileza, una de las suyas. Quien escribe ese pie de foto,  en ese medio concreto, obvía y calla, que la condición de poeta maldito y marginado se consigue, entre otras cosas, no por voluntad propia, por maña o astucia de puesta en escena, siempre maliciada desde el rebaño o el cogollito (y en ABC lo hay), sino gracias a la línea editorial del periódico y a la mala fe deportiva de sus redactores de cultura que silencian a quienes les viene en gana, a quienes les caen mal, a quienes no son de su cuerda, a quienes dicen no… Algo tan sabido como silenciado, por miedo, por cálculo, por no ser excluído, por estar… El miedo a la inexistencia en la sociedad literaria es algo terrible.  Blanca Berasategui fue una gran maestra en estas lides y lo sigue siendo. Creó escuela, a su sombra y lejos de ella. Juan Cruz por su parte, en otra trinchera, no se queda corto y tiene el poder de decidir este sí y este no, sabiendo que quien por él no es citado, ennegritado convenientemente, no existe, haga lo que haga, no existe, porque las páginas de su periódico son un faro de la cultura oficial, nacional… e internacional. Así las cosas, es más fácil hablar de malditismo (sin concretar en qué se cifra este) que sostener que la fama y la popularidad de Panero pueden deberse a su obra literaria, primero, y a su repicada enfermedad mental, después, utilizada como reclamo del personaje más por los medios que por él mismo.

¿La literatura, un juego?

caravaggio“La literatura, por mucho que la queramos revestir, es un juego”, al margen de que la afirmación sea algo excesiva, queda bien la donosura para defender y realzar la propia escritura, el producto puesto en el mercado, y depreciar de paso otras en las que sus autores no juegan, sino se la juegan, que no es lo mismo. En ese sentido, desde el ámbito de la literatura vasca, Elorriaga es un doctrino aventajado.  Sobra poner ejemplos concretos de escrituras que de juego no tienen nada y si de un riesgo cierto. La literatura no es, para todos, un juego de listos, una partida de tute entre compinches. Juego, ¿qué juego? ¿El de chulearse a los lectores, el de la astucia de poner en el mercado productos que se vendan porque corresponden al gusto educado de la parroquia? Palabras aladas que revelan más al cuco que al escritor. Naderías, trucos publicitarios… el medio de comunicación acrítico al servicio del mercado.

Deterioro democrático

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Las pruebas del deterioro democrático en España se acumulan desde hace más de un año, tanto que han acabado dando en rutina. Quien practica por sistema y por ideología el abuso de autoridad y la extrema violencia institucional, cuenta con ello. Es lógico que una protesta contra el rey y la monarquía como es «#28-S Jaque al rey», empiece y acabe a palos (según canallesca amenaza de la Cifuentes) porque ahora mismo todo el esfuerzo del gobierno y de los medios de comunicación que le son cómplices es para restaurar la deteriorada imagen de una institución, la monarquía, deficiente, parasitaria, tocada del ala por su origen, su venalidad, su desparpajo social. Denunciar ese estado de cosas es anticonstitucional. Decir esto, un abuso, otro. En ese contexto, es lógico que el ministerio de Asuntos Exteriores, el que por honda tradición no sabe mantener otra política internacional que la lacayuna, invite a marcharse del país a seis observadores internacionales que venían a verificar hasta dónde llega el derecho a manifestación de los españoles, prepotencia o abuso de autoridad esta que recuerda los mejores rasgos de un estado autoritario y policíaco de cuya nostalgia y culto vive la casta dominante.

La Iglesia, esa industria.

Antonio-Maria-Rouco-Varela-en-_54372422171_54028874188_960_639La Iglesia Católica es, en España, una industria a la que la crisis no roza ni de lejos: la casi totalidad del pingüe negocio del turismo cultural está en sus manos; se ha aprovechado de su preeminencia social para registrar de manera abusiva miles de bienes inmuebles que no son suyos con la indiferencia del público que no se atreve a abrir la boca y la connivencia de registradores de la propiedad, magistrados, partidos políticos y medios de comunicación; participa de manera activa en el mercado y negocios inmobiliarios; goza de colosales exenciones fiscales y subvenciones, como acaba de denunciar en balde IU, cuando no de pagos directos a medios de comunicación de contenido, y sobre todo actividad, más política que religiosa; tiene amordazadas todas las voces críticas y disidentes, como las de los llamados “cristianos de base”… puede que sea, como dicen desde IU una “asociación de fieles”, pero ni es así tratada ni de esa forma se comporta. La revisión total del Concordato con el Vaticano es una prioridad política si se quiere un estado de verdad laico, algo que partidos como el PSOE no asumen.

Paca la Culona

franciscofranco_24199_1Titular del día: “El diputado de Amaiur Jon Iñarritu espera respuesta. Pregunta al Gobierno central si Franco era “Generalísimo”, un dictador o “Paca la Culona”. El Gobierno español defiende llamar “Generalísimo” a Franco por criterios “historiográficos”. Iñarritu pregunta si se incluirá por el mismo motivo el mote “Paca la Culona”.
Es posible que el diputado tenga que esperar en vano o que reciba, y no nosotros con él, la previsible respuesta en forma de burla redoblada, pero lo importante, lo que de verdad cuenta, es no dejarles en paz, incordiar, hacerse ver, notar… por conservar la tradición, por fundarla, por criterios historiográficos, por lo que sea: no pasar una, no dejarles en paz, insisto, que no les salga gratis su revival.

Billy el Niño y su cuadrilla.

1379621714_215259_1379621822_noticia_normalEl grupo de trabajo de la ONU sobre desapariciones forzadas viene a España a ver si el Gobierno cumple con el deber de perseguir a los autores, cuando menos en el papel, y de compensar a las víctimas de los crímenes que tienen su origen en el golpe de estado de 1936 y en el régimen franquista que le siguió. A no dudar, habrá dos versiones, la del Gobierno, mendaz y trapacera, que proclamará hacer todo lo que está en su mano, más incluso, y la que clama por lo desasistidas que puedan estar las víctimas y sus herederos: 130.000 familias que no saben dónde están sus deudos. Se dice pronto. Miles de personas que en todo el territorio nacional batallan con cunetas, archivos, falta de medios materiales y una indiferencia social que en la práctica es una ofensa renovada.

El Gobierno se ha desentendido de esa visita como si no fuera con él, al igual que lo lleva haciendo desde hace meses con el juicio emprendido en Argentina contra la impunidad franquista -mientras en las trastiendas pone todas las trabas jurídicas y diplomáticas que puede: estamos gobernados por tramposos no lo olvidemos-, y lo que es un clamor internacional, en boca del más bobalicón y retorcido de los ministros de Rajoy, Fernández, el policiaco Fernández, no pasa de ser un vago rumor de prensa, algo que ha oído por ahí y a lo que no ha prestado mucha atención porque a su juicio no la merece. Lo que ha oído por ahí es un proceso al franquismo que ellos han impedido se pueda poner en pie en España. Herederos del franquismo son y como tales se comportan. No puede haber sorpresa alguna. (Sigue)
Artículo publicado en los periódicos del Grupo Noticias, 22.9.13

Mala fe

Según este, y muchos otros bandarras de su misma cuerda o entorno, social, político y religioso, “mala fe” es no hacer lo que a él le de la gana, no plegarse a sus santos caprichos, no lamerle el culo, decir no, no formar en sus filas, no aplaudir sin reservas sus devociones, no acatar lo que dictan sus jerarquías, no tragar como si estuvieras en una secta, no admitir que están en posesión de la verdad revelada… Por qué olvidamos tan a menudo que no son nuestros adversarios políticos, sino nuestros enemigos, que tenemos con ellos una consideración y una tolerancia que ellos no tienen jamás con nosotros, que compartimos espacios que ellos, en sus medios de prensa, no compartirán jamás…
http://www.noticiasdenavarra.com/2013/09/20/vecinos/pamplona/maya-acusa-a-la-oposicion-de-actuar-de-mala-fe-en-el-pleno-con-el-asunto-donapea… Pobre miserable.

Privilegios castrenses.

13796714367532colEl gobierno quiere militarizar la Administración del Estado… Vuelven los emboscados, vuelven las promesas (documentadas) de promoción social, tanto civil como militar, que hizo Mola a quienes le secundaran, vuelve el gorroneo bravo de los uniformados en “destinos civiles”, vuelven las castas y sus privilegios, si es que alguna se fueron, vuelven las oficinas ocupadas por parásitos sociales a los que solo era capaz de meter mano La Codorniz… y el peor de todos, Morenés, Perico, el ministro, un místico de Neguri… la del converso es la peor de todas las marcialidades, de todas las ortodoxias, de todos los fundamentalismos.